cartas de manuel

"Me entusiasmo cada vez que recibo tus cartas, pues me infunden esperanza, porque ya no prometen, sino que responden de ti". (L. A. Séneca)

Por qué decimos que no es democracia.


Una noticia publicada hoy en El País nos sirve de doble ejemplo. De las acciones salvables del ejecutivo de Zapatero cabe destacar la concerniente a la televisión y radio públicas. Desde el día uno de la puesta en práctica de los cambios todos los españoles hemos podido comprobar que los medios públicos de comunicación (no autonómicos), han experimentado una mejora sustancial, tanto en la calidad, la objetividad y la independencia de la información, por no hablar de la divulgación cultural y la producción propia tanto cultural como de entretenimiento, que por otra parte supone un gasto y no menos una parte importante de los ingresos por venta de dichas producciones. Por primera vez en España todos nos hemos sentido orgullosos, dentro de lo posible, de contar con un medio de prestigio que puede compararse sin peligro a la BBC inglesa. Los índices de audiencia, así como los premios nacionales e internacionales que recibe la radio televisión públicas corroboran esto que afirmo.

Pero claro, unos medios que no se muestran aduladores del actual gobierno de mayoría absoluta no sirven a sus propósitos. De esta manera la información que proporciona nuestra radio y televisión no es del agrado del ejecutivo del PP, que mediante su política de recortes económicos, retrocesos en derechos laborales y sociales, recortes del estado del bienestar, tanto en educación, sanidad, etc., así como a su premeditada política de mentiras continuadas, se está convirtiendo, no ya para aquellos que no les votaron, sino para los que sí lo hicieron en un gobierno despótico, cruel y desagradable, de momento. El gobierno y el partido que lo sustenta, el PP, no cuenta ahora con medios de comunicación de masas importantes como son la televisión y radio públicas, aunque sí lo haga con las TDTParty cavernarias, que no dejan de ser minoritarias frente a la pública y las comerciales convencionales. No cuentan con un Alfredo Urdaci que convierta la mierda en oro, que  intente vender un submarino en mitad del Sahara, y por lo tanto desean el desbloqueo del Consejo de radio televisión. De lo contrario, amagan, dictarán un Real Decreto, por que según dicen, la situación es insostenible en RTVE, evidentemente insostenible para defender sus políticas ante el electorado.

Aquí nos encontramos con dos ejemplos, dos, de la acreditada ganadería del PP de negación de los principios democráticos: no hacer valer los acuerdos alcanzados en momentos distintos del que en el actual interesan y romper la división de poderes una vez más. El ejecutivo no está para hacer leyes, para eso está el parlamento, que es el poder legislativo. Sin embargo aquí el Decreto Ley tiene la mano larguísima, tanto como el gobierno de turno quiera o  necesite, y después, que el que venga detrás arree, sobre todo si se cuenta con mayoría absoluta, fruto de una ley electoral absolutamente injusta y mantenida exclusivamente por la fuerza y no por la razón (o sea por el Estado de Derecho).

Otro ejemplo de falta de estanqueidad entre los poderes del estado: El Consejo General del Poder Judicial anuncia, también  hoy, a través de su portavoza Gabriela Bravo, que a instancias del ejecutivo, sus miembros no asistirán a la Cumbre Judicial Iberoamericana debido a la política de nacionalización de la petrolera YPF por parte del gobierno argentino. Me pregunto si una nacionalización realizada por un gobierno soberano en virtud de la aplicación de sus leyes (es conveniente recordar que todas las constituciones recogen la posibilidad de nacionalizar por parte del gobierno, los recursos que se encuentren en su territorio jurisdiccional) es conforme al derecho nacional e internacional, ¿cómo es posible que un ejecutivo se atreva a dictar a miembros del poder judicial  nada? y ¿cómo pueden miembros del poder judicial acatar órdenes del ejecutivo?

Gota final. De todos es sabida la más que metedura de pata (nunca mejor dicha) del Rey. Así mismo de todos es conocido que el Rey no está sujeto a responsabilidad por sus actos públicos o privados, sino que es el ejecutivo el responsable subsidiario de los mismos. ¿Alguien de entre vosotros, amables lectoras y lectores, conoce si se ha producido alguna acción para delimitar si existen responsabilidades que adjudicar al ejecutivo por las acciones del Rey?, si el monarca ha tenido que pedir perdón públicamente en un gesto irrepetible hasta el momento, será porque algún mal ha causado. ¿Por qué entonces no se estudian y depuran las posibles responsabilidades en que haya incurrido el ejecutivo del PP?

Habrá que forzarla


También será posible / que esa hermosa mañana / ni tú, ni yo, ni el otro / la lleguemos a ver; / pero habrá que  /forzarla para que pueda ser. / Que sea como un viento / que arranque los matojos / /surgiendo la verdad, / y limpie los caminos /de siglos de destrozos / contra la libertad. (Canto a la libertad. José Antonio Labordeta)

Lo que está ocurriendo en España, bajo un régimen que hemos dado en llamar democrático, no tiene nombre. Los dos grandes partidos a los que ha quedado reducida la posibilidad de gobernarnos, en materia económica ya han demostrado hasta que punto se encuentran equidistantes. Como dicen Carlos Fernández Liria y Luis Alegre Zahonero en su Educación para la ciudadanía, ante la disyuntiva entre democracia y mercado, el mercado gana. Mientras la economía no dependa de la política no hay manera de que exista democracia, como no hay libertad personal mientras que no exista independencia económica. Esto que tan fácilmente lo entendemos respecto de las personas se nos hace utópico respecto de la organización política. Llevamos ya cinco años salvando a los bancos, a los nuestros, a los griegos, los irlandeses, los portugueses y a eso lo llamamos salvar  a España, Gredcia, Irlanda, Portugal… cuando todos sabemos que los ciudadanos de estos países no se están viendo mejorados en sus condiciones de vida en absoluto. Cuando sabemos, además, que esta política sólo beneficia finalmente a los bancos Alemanes y, como siempre, a los suizos y aquellos que se encuentran en paraísos fiscales.

En nombre de la patria, que en los labios del PP y del PSOE ha quedado reducida a una marca: España, como la Coca Cola, o Loewe, nos están desmontando los restos del estado del bienestar, así llamado por la socialdemocracia eufemísticamente, ya que si democracia o mercado, elige mercado. Aquellos que nos llamamos de izquierda siempre estamos acusados de antipatriotas, pero ellos llaman a nuestra nación sin ambages “marca” y se quedan tan frescos. De ahí que los logos de la marca España sean el escudo con la corona real y los tres lises de oro sobre azul, otro logro de nuestra democracia nacida directamente de la dictadura en la que se educó el rey. Ni restauración monárquica ni restauración republicana. La transición tutelada por el rey, el ejército, la iglesia, las Fe y las Jons, nos teletransportaron a la modernidad con todos los vestigios de la edad oscura decimonónica. El rey es inviolable e inmune y no es responsable jurídicamente de sus actos, constitucionalmente. Moralmente sí lo es, pero se permite encubrir a miembros de la casa real que pueden haber cometido delitos y mantiene una vida personal privada que en muchas ocasiones deja mucho que desear, sobre todo cuando es él mismo quien mantiene solemnemente en sus discursos que las instituciones del estado deben ser ejemplares.

Por fin, lo que todos sabemos, la inmensa mayoría de los partidos políticos, excepcionalmente aquellos dos destinados a turnarse en el poder acostumbran a gobernar en contra de sus propios programas electorales, y en nombre de la marca España, como ellos llaman a nuestra patria,  acaban vaciando de contenido los más elementales derechos sociales que nuestra constitución consagraba, dejándolos en meros enunciados. Para no ir más lejos, hoy un senador del PP se ha atrevido a asegurar:”ahora que no estamos de campaña electoral es el momento de decir lo que de verdad pensamos”.  Y aquí no ocurre nada.

Ni ocurre ni ocurrirá si seguimos los cauces establecidos por esta democracia falsa instaurada en una compañía con la marca España, que pertenece a un club económico capitalista de marca Europa. No ocurre nada y mientras tanto pasamos de cinco millones de personas en paro, han sentado las bases para que ni los sindicatos de clase ni los trabajadores podamos hacer nada ante los despidos, que pueden producirse bajo cualquier circunstancia sin afectar a los patronos. Están comenzando a desmontar los sistemas sanitarios y educativos, llenando las aulas de chicos como si se tratase de ovejas en un redil, y forzando a los educadores a comportarse como meros funcionarios o peor aún, como gorrillas aparcahumanos. Hunden el poco tejido productivo dejándolo sin financiación. Se paralizan los proyectos de investigación y para no enfrentarse a las petroleras, se abandonan las ayudas a las energías renovables. Los impuestos sólo los pagan los pobres asalariados. Se encarcela a jóvenes por manifestarse y a jueces por investigar los expulsan de sus carreras. A los recortes se les llama ahorro y a pagar doblemente los servicios, copago. La libertad de reunión y de convocatoria están señaladas como delito y no pasa nada. A esto lo llamamos democracia y no pasa nada.

“Pero habrá que forzarla para que pueda ser” .  El capital o la libertad y la dignidad. La izquierda real, el pueblo español no ha tenido jamás tanto motivo ni tan grave para enfrentarse a la oligarquía que lo hunde en la pobreza y el oprobio.

Usted señor general no nos entiende, seguiremos esperando así nos cueste. Ya no somos animales, ya no rebaños. Levantaremos la mano. el puño en alto. Vamos a dar nuevas fuerzas con nuestro ejemplo y el futuro lo sabrá se lo prometo (Cantata Santa María de Iquique. Luis Advis, Quilapayun)

Unidad de destino en lo universal… ¿mande?


Una mentira repetida se convierte en verdad, pero esto es así porque nuestro cerebro se ha convertido en un subproducto, como el que se compra en las carnicerías para hacer tortillas. Cerebro de bobino.

Nos dicen que ante la crisis lo que debe haber es unidad. Qué frase tan bonita, hay que ver lo bien que queda y lo sensatos que nos hace sentir.

Unidad para que los trabajadores y trabajadoras tengamos salarios y contratos precarios, unidad para hacer más agujeros al cinturón, unidad para ser mera mercancía en manos de empresarios y bancos.

¿Quien así se expresa ha pensado en que llevamos decenios bajando o derogando impuestos a los más ricos, a las empresas, al dinero que se multiplica mágicamente porque el dinero llama al dinero?.

La palabra unidad termina convirtiéndose, por arte del birlibirloque en patriotismo. Y así quién está en desacuerdo con esa unidad pasa a ser antipatriota.

Qué fácil jugar con el lenguaje y así etiquetar a las personas como tales o traidores.

Lo llaman democracia y no lo es.

El Obispo de Ciudad Real oposita para traslado a Laponia


En este mundo que cristo nos da cantaba de buena mañana el obispo de Ciudad Real al acabar sus maitines. El prelado,  viviendo intensamente la comunión (que no es otra cosa el comunismo) con su dios galileo, aquel que atravesó caminos pedregosos y fomentó entre sus amistades muchas malas compañías, mientras la máma y hermanos iban tras sus pasos intentando que nos los pusiera en evidencia, sufrió un vahído en su conciencia, y por momentos dio la espalda al eclesiae magister, cargando contra la reforma laboral.

Dicen las malas lenguas que sobrevuelan negros pajarracos sobre el hemiciclo de la Conferencia Episcopal, que desde el Vaticano llaman a consultas a Benedicto, equis – uve – palote, para regocijo de la curia y que han encargado a la uficci legno ir ensamblando una buena cruz de pino de Oregón para recibir ad dívinis a monseñor Antonio Algora.

¡Pobres católicos! es que así les van a quitar la fe

A la calle


Vengan p’acá los abandonaos,
los desgraciaícos, los maltrataos,
los desamparaos, los más entonaos.
(Ay, qué gustico llevando el compás.)
¡Cuidao, cuidao!:
Los espabilaos, los disfrazaos,
los aprovechaos, los encapuchaos,
los embalsamaos, los encangrejaos
que bailan p’atrás.
A la calle, a la calle.
Ay, qué güeno que ya nos da el aire. (El Baile del Abejorro. Carlos Cano)

Lo esperan de nosotros aquellos y aquellas que nos precedieron, pero sobre todo, aunque muchos no lo sepan por la anestesia a que están sometidos, nos esperan quienes se enfrentan a un futuro de angustia y precariedad, económica y laboral.

¡¡ A la calle, a la calle, ay, que bueno que ya nos da el aire !!

No hemos hecho aún nada, ni detenidos en Despeñaperros, ni enrrocados en San Telmo, esperanzados en mantener la prepotencia y el desprecio por lo limpio. No hemos hecho nada aún que no se esperara de nosotros (¡¡ Ay, que gustico llevando el compás!!), nada por lo que nos sintamos libres de pecado. 

La calle nos llama a vaciar los templos del capital y el feudalismo. ¿Quién nos lo iba a decir a estas alturas? (Los espabilaos, los disfrazáos, los aprovechaos..) La calle nos llama a decir que de qué van los señoritos y los augustos, los caciques reciclados y los gobernantes que bailan p’atrás.

Cerebro y vísceras, a luchar como siempre por lo nuestro, con la cabeza alta y el corazón lleno de sangre roja.

Despeñaperros. Pasado o futuro


Hoy, nuevamente, la prima de riesgo ha vuelto a subir y a la hora en que escribo este artículo la bolsa lleva 1,49 puntos perdidos.

Dígame usted, si fuera un banco extranjero, un inversor en deuda soberana ¿qué estaría pasando por su cabeza en estos momentos?. Si este fuera mi caso y yo tuviera la mentalidad capitalista necesaria me diría:

España. ¿Qué produce España?. Turismo. Fruta y verdura. Deportistas de élite. Corrupción política. España. ¿Qué inversiones internas se están produciendo en España para generar una industria fuerte e innovadora? Siendo el país europeo con más paro ¿qué tipo de fiscalidad se practica, la recaudación de impuestos puede ayudar al crecimiento económico?

Me continuaría haciendo muchas preguntas más y salvo una reforma laboral que está a punto de constituir la única y verdadera razón por la que devolver industrias de India o China a España por sus bajísimos costes de mano de obra (por debajo de los salarios griegos) y la facilidad para despedir a trabajadores, no encontraría ninguna razón para invertir aquí. Además los trabajadores españoles no están dispuestos a resignarse y habrá huelgas hasta que esto cambie.

El turismo es estacional porque no se ha invertido ni se invertirá en turismo de calidad cultural y de interior. Las empresas turísticas españolas, tal vez las más fuertes en el mundo, se hacen a sí mismas la competencia desde países caribeños y mediterráneos, y por supuesto tributan fuera de nuestras fronteras. El sector agrícola, a pesar de su calidad y potencia productiva se encuentra en una situación bajista, a pesar de nuestros bajos salarios no podemos competir con los de Marruecos, ni queremos, al fin y al cabo los empresarios de allí son los de aquí, abrigados por el monarca alahuí y sus latifundios.

El PP está trabajando para la inversión exterior, pero la inversión exterior se hace este tipo de preguntas y en estas condiciones no llegará. Más aún, el PP está trabajando para los inversores nacionales, esto es, para la patronal española. ¿Pero cómo es la patronal española? Cuando analizamos el tipo de sociedad que constituímos y vemos que estamos a años luz de los países que tomaron el tren de la industrialización, la cultura, la investigación, etc. o sea, los países centro europeos, ¿nos damos cuenta de que esa sociedad también es la sociedad de los llamados hoy en día “emprendedores”, los empresarios españoles? Si quitamos la excepción deZara ¿qué tipo de empresarios nos quedan en España? ¿Qué naturaleza, formación, capacidad de trabajo, visión a largo plazo, calidad de inversión y capacidad de riesgo atesoran?. Mirad. En un país como el nuestro con condiciones inigualables para generar energías alternativas ¿cuáles son los planes al respecto, cuál la investigación privada y la inversión? ¿Para quién, entonces, trabaja el PP?

El 25 de marzo nos jugamos mucho más de lo que creemos. Con todas las críticas, el trabajador español, el andaluz en particular, está muy por encima de las expectativas del empresariado. Es más capaz, se arriesga mucho más, se identifica más rápidamente con el porvenir, ha dado muestras continuas de mayor generosidad y entrega que los propios empresarios. Y lastimosamente más de un 60% de los trabajadores y trabajadoras españoles han votado la política del PP, a sabiendas de que nos engañarían. Ahora, tres meses después de su toma de posesión del gobierno en España, sabemos lo que desean hacer, lo que ya están haciendo. A quién favorece y a quién no. Sabemos que a los trabajadores no los favorece. Los impuestos de los asalariados suben y la precariedad y sueldos del trabajo bajan. Los impuestos a las fortunas y el capital, estancados y bajos desde los gobiernos socialistas no se ponen al día, sin ayudar a soportar la carga de la deuda. La empresa pública se privatiza y la privada no genera puestos de trabajo por la falta de consumo interno y de préstamos bancarios. Las políticas de ahorro y contención del gasto público nos llevan a la ruína. Lo sabemos, es lo que hemos votado mayoritariamente los trabajadores españoles. ¿Repetiremos con la misma receta en Andalucía?.

No se trata ahora de parar a la derecha por el hecho de serlo. No se trata de parar lo que para nosotros es el folcklore del señoritismo andaluz. No se trata de cuestiones meramente sociológicas. Hablamos de nuestro presente y del futuro, inmediato y a largo plazo. Con estas políticas estamos propiciando que España se sitúe entre los países más pobres del mundo, con menos capacidad de crecimiento y, dada la polaridad extrema del capitalismo, estamos abocados a no salir del hoyo en lustros. Esto es lo que nos jugamos en las próximas elecciones del 25 de marzo.

No debe ganar  la socialdemocracia estas elecciones. No debe por razones de higiene social. Porque 32 años son muchos días para corromper, clientelar, adormecer, anestesiar, embaucar y ya no saber dónde estamos ni para qué. Hace falta que se renueve el aire, las ideas, el empuje. Necesitamos una catarsis, pero a la vez necesitamos poner en marcha la ilusión y el trabajo, no perder el tiempo y cambiar el discurso del y tú más a que esta democracia descafeinada nos acostumbra con el bipartidismo. Construir el futuro inmediato con ilusión y fuerzas renovadas.

Hace falta que gane la sociedad, en modernización, en energías. La tierra está dispuesta, los trabajadores y trabajadoras, los estudiantes, los investigadores, todos deseamos ponernos en marcha para dar ejemplo al resto del país. Por que sabemos que tenemos la fuerza y el conocimiento para hacer las cosas de forma distinta.

Hace falta que paralicemos los retrocesos, la vuelta al pasado, el regreso a la pobreza extrema, en Despeñaperros. No es sólo una frase.

La reconquista de la razón y el sentido común llegará de la mano de Andalucía si los trabajadores y trabajadoras andaluces así lo quieren y no se llaman más a engaño. Lo podemos hacer. Lo vamos a hacer. Sólo de nosotros y nosotras depende.

Por qué voto Izquierda Unida


A mis casi cincuenta, no te mentiré, estoy cansado. Los años no pasan en balde y las enfermedades, más mi tozudez por no mejorarlas, hacen su trabajo incesantemente. No será raro entonces que piense en la muerte en más de una ocasión, y así rato a rato la voy conociendo, haciéndome amigo de ella, no novio, por dios. Es la otra cara de la misma moneda y se que llegaré a ella un día con el mismo talante que esta mañana me levanté, pudiéndome mirar a los ojos con franqueza, no porque no tenga nada de lo que arrepentirme, sino porque tengo mucho que perdonar a primera hora y a última del día. Y lo hago con presteza, que no ligeramente; sabiéndome torpe y aprendiz, lleno siempre de ilusiones por las que continuar hasta aquella hora que me sorprenderá quién sabe cómo.

Lo que cansa de la vida es la mentira, el afán por conservar y el desamor. Lo último no lo siento. Me sé amado por quienes son verdaderamente indispensables, mi mujer, mis hijos, mis padres y mis amigas y amigos. Yo rezumo amor, no está mal que lo diga porque lo hago, aunque no siempre consiga comunicarlo tal cual lo siento.

Así que estoy cansado pues de la mentira y el afan por conservar. Verás, no se trata de mis mentiras ni de mi afán por conservar. Nada tengo material que me ate, una vivienda en venta, un coche compartido, un portátil con el que hago echar humo a sus teclas, una cámara fotográfica casi sin estrenar, libros. Cuando venda la casa no tendré ni deudas. Las deudas me han mostrado muchas mentiras y mucho afán por conservar por parte de bancos, comerciantes y toda esa parafernalia de que nos rodeamos sin saber que sólo les mueve la usura y el capital, cayendo en sus redes de necesidades creadas por la que nos esclavizan a modas y usos que nada tienen que ver con nosotros, ni son nuestros, ni somos ellos. Nada tendrán ya de mi. Aprendí la lección de la mano de quienes me quieren, de mi propia conciencia personal, ciudadana y, ya ves, me siento libre.

Estoy cansado de la mentira de quienes deciden por mi en lo importante para mis relaciones personales, los gobiernos y sus turnos de poder, los periódicos que ya no cuentan más que mentiras, pequeñas parcelas de verdad, papeles donde la realidad se amolda a lo que, otra vez, el dinero necesita que se conozca, se sepa, se crea. Cansado de pasar por tonto y descubrir que la mentira, la indignidad y la impunidad campan en este mundo terrible, donde los buenos, por inocentes, mueren de hambre o persecución, y donde los malos son tan malos como los que son armados por occidente para hacernos creer que buscan la liberación y la democracia.

La mentira es nuestro pan de cada día. La economía, la salud, la educación, la convivencia están siempre en jaque. Esperando no ser manipuladas por los desaprensivos de turno que en su nombre nos empobrecen, nos enferman, nos hunden en la ignorancia y la guerra.

Yo hallé un lugar de camaradería y verdad, lleno de contradicciones y no siempre bien organizado, eso sí, humilde y pobre como las ratas, falto de medios y atención, menospreciado, difamado. Me va la marcha ¿eh? Es ese mismo lugar que siempre está dispuesto, ese en el que no falta la autocrítica y la ilusión, el cansancio después del trabajo que siempre está haciéndose, como en cada casa donde si quieres jamás paras. Aquel donde ser mujer es virtud, ser mujer con peso específico orgullo. Es el lugar para soñar y después programar cada paso para que el sueño pueda cumplirse, el lugar donde se piensa en plural, por más que los otros y otras sean contrincantes. Donde las prisas no son buenas consejeras y se puede llamar iluso a alguien, pero no ignorante. Se puede acusar de todo menos de indigno.

El lugar de la esperanza, que jamás se terminará de construir, pero donde está asegurado el trabajo de hoy y de mañana, la ilusión de mañana y del porvenir. Por eso yo voto Izquierda Unida y siento que todo está siempre por hacer, pero que no confundo el camino.

Esto no me sirve para consumir, para tener ni medrar. Y qué. Me sirve para vivir.

la Pepa y lo cañí


Después de doscientos años celebramos la primera constitución española, elaborada en la ciudad de Cádiz, durante el sitio al que fue sometida por las tropas francesas tras la insurrección popular de mayo en 1808.

Como muy bien dice Julio Anguita, para no llamarnos a engaños es conveniente contextualizarla y analizar objetivamente sus aportaciones y sus incoherencias, aquí pueden leer el valioso artículo que escribió el ex coordinador de Iu, editado en el diario Público digital. Para un pueblo como el español, tan dado a hacer leña del árbol caído como subir a los altares por mero desconocimiento y un mucho de vísceras cualquier acontecimiento, está bien tratar de hacer criba, lanzar contra el viento la mies, para separar la paja del grano.

Para mi lo auténticamente valioso de la Pepa fueron las consecuencias latinoamericanas. Las revoluciones que se sucedieron en las colonias y que a la postre dieron entidad a la construcción de nuevos países y repúblicas, sacudiéndose así el poder de la corona de la metrópolis.

No cabe duda que detrás de la letra de la constitución de 1812 y más allá de algunos enunciados resaltados por Anguita, que en su tiempo supusieron una ruptura conceptual, más que real, con los códigos absolutistas y medievales que regían la España de los Borbones aún en pleno siglo XIX, lo resaltable fue el espíritu de resistencia y la conciencia de la necesidad de un nuevo marco legal que superara lo obsoleto y nos sirviera como nación para enganchar con el advenimiento de la modernidad, que para entonces ya se abría camino en toda Europa. Como siempre, el pueblo que convivía con los constituyentes, fuera de las puertas de San Felipe Neri, estaba por encima de las circunstancias que se debatían en el interior del Oratorio, y resultaban decisivas las contribuciones que próceres venidos de ultramar proponían.

A mi entender el error máximo cometido en la constitución del día de S. José fue la doble falta de decisión, el doble miedo de poner punto final a la tutela de la corona y de la iglesia. A sabiendas de la traición, que con posterioridad se hizo patente, del más dañino reinado de todos los que los borbones habían hecho gala, se mantuvo como baluarte frente a Napoleón e insignia de la rebelión a una dinastía que nunca fue respaldada realmente por los españoles, que siempre supuso una abdicación de soberanía hacia la corona francesa contra la que se luchó desde el reinado de Isabel y Fernando, y con el emperador Carlos llegó a su punto álgido de enfrentamiento soberano. Por otra parte, la iglesia católica, que anduvo en la trastienda de todas y cada una de las mayores decisiones que desde la “unificación” de los reinos españoles se realizaron, de forma especial a partir de la toma de Granada, y fueron ahogando con el trasunto del pecado y la salvación cualquier posibilidad de racionalismo y después de ilustración, se vio reforzada en su autoridad frente a la novedad de la soberanía popular, que quedó en un simple enunciado de intenciones.

La corona y la iglesia, la iglesia y la corona han venido marcando inmemorialmente la realidad política y social de España y sus pueblos. Los constituyentes eran muy conscientes de esa situación, como en las sucesivas constituciones y cambios de régimen ha sido palpable. Incluso para Franco y su dictadura fueron decisivas ambas instituciones, unas veces favorable y otras desfavorablemente.

Parece mentira que continúe siendo una asignatura pendiente para todos, muy a pesar del reconocimiento personal e íntimo, que estas dos instituciones sigan marcando el paso a los españoles, hasta el punto de que las políticas más progresistas ejecutadas en plena democracia hayan mantenido la tutela, intereses y privilegios de ambas instituciones, sabiendo, como es sabido, que como poco no aportan nada ni a la modernización, ni a la conciencia, ni a los hábitos de la sociedad española.

Contra la reforma laboral


¿Cómo está saliendo de la crisis la economía mundial?

Se habla de brotes verdes, la directora del FMI Christine Lagarde hizo ayer declaraciones sobre las buenas perspectivas que la situación económica comienza a mostrar. Aunque advierte de la fragilidad del sistema todavía, se atreve a asegurar que los pasos dados hasta ahora tanto en EEUU, como en la UE suponen una cimentación adecuada para una salida gradual de la crisis.

El FMI , el BM, el BCE y los gobiernos de los países más industrializados están sentando las bases del crecimiento futuro con las medidas más regresivas posibles, en esto no son nada originales. Estos organismos siempre han funcionado bajo los principios básicos del capitalismo y no lo ocultan jamás. Son los modos en que comunican sus medidas, la palabrería basada en aseveraciones paternales y conservadoras las que varían más o menos de unas crisis a otras, de unos países a otros. Después de lustros reconvirtiendo las economías y usurpando soberanías a los países en vías de desarrollo o directamente del tercer mundo, ahora le ha tocado a la vieja Europa. Lo que está ocurriendo en Grecia, Irlanda y Portugal, y amenaza continuamente por ocurrir en España e Italia (aunque es evidente que para este último país nunca la amenaza se hará realidad), es lo que ha ocurrido durante decenios en Argentina, Bolivia, Venezuela, etc. Nos han dado nuestra propia medicina y estamos saboreando la amargura que tantos millones de personas, a las que mirábamos desde nuestra atalaya privilegiada, llevan  tragando generación tras generación.

Pero, no nos quepa ninguna duda, todo esto pasará. No por nuestro bien, por el bien de los súbditos de las democracias consolidadas de occidente, sino por el bien del capital, que no va a permitirse el suicidio y necesitará de consumidores y usuarios, que es lo que somos para nuestros dirigentes políticos, económicos y religiosos. Necesitará de consumidores, usuarios y sobre todo de mano de obra que mantenga el tinglado lo suficiente como para sacarle todo el jugo monetario posible a esta ubre, cada vez más acabada que son nuestras sociedades y nuestro mundo.

Sin embargo ahora se han asegurado de que la cosa vaya para largo. Que saldremos de la crisis es seguro, pero cuando salgamos se verán los efectos de las reformas laborales y financieras que ahora se están implantando. Si, saldremos de la crisis, pero los trabajadores y trabajadoras que un día nos creímos clase media sin haberlo sido, veremos cómo nos falta tierra firme bajo nuestros pies. Ya ahora se comienza a notar, pero lo gordo está por venir.

Saldremos de la crisis sin haber fortalecido nuestro sistema fiscal. Los ricos y las empresas seguirán pagando infinitamente menos que los asalariados, porque así se continuarán estableciendo en nuestro país y nos dirán que es por nuestro bien, mientras sostenemos con nuestros impuestos nuestro bien y el suyo. Saldremos de la crisis con sueldos y condiciones laborales leoninas, dignas de cualquier personaje de Dickens, mientras los sueldos y bonos de banqueros, altos cargos y directivos continuarán creciendo. Saldremos de la crisis sin haber establecido un sistema impositivo a los flujos económicos entre países y sin haber quebrado la existencia de los paraísos fiscales. Saldremos de la crisis como entramos, sin comerlo ni beberlo y más pobres que nunca, dispuestos a creernos los reyes del mambo en meses o años.

El capitalismo siempre se ha asegurado aquel ejército de reserva del que hablaba Marx, dispuesto a traicionar a los de su propia clase. Estas palabras que para muchos suenan anticuallas, faltas de evolución, serán, de hecho lo son ya, una realidad que se llame con nomenclatura romántica o mediante las florituras linguísticas de las que ahora tanto acostumbramos a usar, significarán lo mismo: nuestra sociedad producirá un grupo de personas paradas suficiente para mantener en jaque por abajo a los trabajadores, mientras por arriba los patronos, (está bien, llamémoslos emprendedores, empresarios para los progresistas del lenguaje), ya se han asegurado de que regresemos a aquella época que ahora calificamos de anticualla, que supuso el siglo XIX.

Como los nuevos ricos de los años 60 y 70 calificaban de viejos y desechables los objetos patrimoniales que en muchas ocasiones eran objeto de la codicia de anticuarios y se venden a precio de Sotherby, la progresía socialdemócrata en que nos hemos convertido, damos por viejo despectivamente el único sistema, el marxista, que ha comprendido cómo se mueve la historia y quienes somos en este tablero de juego del capitalismo, así nos va. Casi lo han logrado desde sus tribunas privilegiadas. El capitalismo ha sabido vaciar de contenido las mentes de la humanidad y de este modo, hemos llegado a sumar diez millones de votos para el PP, o impulsamos ciegos a UPy D en España, mientras unos y otros se ríen en nuestras narices llamándose partidos de los trabajadores. El mundo al revés.

Por esto hace falta que la huelga del día 29 sea un éxito rotundo y que estemos dispuestos a hacerla contínua. Que el gobierno y los empresarios le vean algo más que las orejas al lobo. La crisis-estafa pasará, pero las condiciones laborales y la desaparición de la negociación colectiva son ya una realidad. La realidad de una vuelta a situaciones que dábamos por olvidadas en un pasado anticuado y que serán presente y futuro para nosotros, nuestros hijos y nietos,si no somos ahora capaces de revertirlas.

Sobre la confianza en la Plataforma de afectados por la hipoteca de Torredelcampo


No sabemos lo que decimos cuando afirmamos que lo que puedo hacer no va a cambiar nada. Tenemos multitud de ejemplos a lo largo de la historia que nos abonan el camino de la acción ciudadana, pero no lo creemos. La mayor parte de las veces encubrimos nuestra cobardía o, lo que es peor, nuestra desidia, con esa frasecilla: ¿qué poder tengo yo?.

Últimamente estamos viendo en el lenguaje escrito una palabra de esas que a mi me molestan, porque se trata de un anglicismo, sin embargo en este caso, que aún no he reflexionado adecuadamente, tiene sentido: Empoderamiento. Se trata de la capacidad que tenemos para asumir el poder que siempre nos ha estado vedado y hacerlo valer.

Un grupo de personas entusiastas por los valores éticos y cívicos se puso manos a la obra hace unos meses en Torredelcampo, Jaén. Guiadas por un espíritu altruista y combativo. Con una relativamente escasa participación lograron dar lugar a la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, la primera de estas características en Jaén. Ayer, diría yo, después de mucho trabajo y no pocas dificultades, tuvieron su bautismo de fuego y además con éxito. Consiguieron paralizar un desahucio que estaba cantado. Fueron ellos y ellas, no os quepa ninguna duda, lo que lograron ese milagro. Lo califico así porque las cosas están de tal manera que un logro de este tipo es casi mágico.

Pero no se trata aquí de llevar flores a maría, de hacer una oda a la plataforma y sus gentes. Ellos y ellas se sienten más que recompensados ya. De lo que se trata es de que desde ahora su acción y su trabajo tienen la credibilidad que merece. Es significativo que la familia a la que iban a desahuciar no se puso en contacto con la Plataforma en ningún momento. Esto es habitual porque requiere mucho valor eso de ir contando tus miserias a cualquiera. Acabar desahuciado, con un pasado reciente de boato y magnificencia como el que hemos vivido, es casi un estigma. Nos avergüenza, como si hubiéramos hecho algo inconfesable, cuando todo lo que ha sucedido es que han venido muy mal dadas y hasta nos hemos quitado bocados de comida para poder hacer frente a nuestra deuda.

Sin embargo, cuando todo indicaba que el banco y el juzgado no iban a dar marcha atrás, ante la evidencia de que la Plataforma no iba a mantenerse al margen y con ella los medios de comunicación, todos los buitres plegaron sus alas y amagaron. Así ha sido. Ni más ni menos. Y es que cuando alguien se decide a luchar por lo justo no hay quien lo pare. Ha asumido el poder que da la justicia y la razón y lo ha hecho suyo.

Existe en Torredelcampo, Jaén, una Plataforma para los afectados por la hipoteca que funciona y es digna de nuestra confianza. Confiemos pues en ella.

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